Notas
“A las Criaturas, una conversación con las palabras”: un libro de “Brocha” para jugar en serio
Se presentará en la Feria Provincial del Libro
03/09/2025 - 19:58 hs.
Pablo Médici, “Brocha”, tiene “un montón de libros” pero nunca presentó ninguno. El sábado 6 romperá esa costumbre y presentará en la Feria provincial del Libro “A las Criaturas, una conversación con las palabras”, su primer obra publicada por la editorial Vagus.
Brocha integra las artes de dibujar y de enseñar como profesor de plástica en escuelas sobre todo primarias, y cuando dibuja siente que entra en el territorio de la infancia, a la que considera “un estado del espíritu”. Sus libros no son textos ilustrados, sino obras integrales en las que el autor integra imágenes y palabras, ‘escribe los dibujos y pinta las palabras’: “en la literatura infantil y juvenil, a veces hay una persona que escribe las historias, y otra que hace los dibujos, ilustra y después hay diseñadores, pero en algunos casos hay personas que hacemos todo el trabajo, somos como autores integrales, yo hago tanto la historia escrita, los dibujos, como el diseño del libro también…eso quiere decir que escribí los dibujos y pinté las palabras. Tengo un libro, “Amores” con poemas ilustrados, hay otro: “El arte no sirve para nada” que es a partir de imágenes de artistas plásticos con el género cuento, y hay otros que son más del género ‘libro álbum’. Pero bueno, todo un poco jugando con la exploración, con la imagen y la palabra, ese es un poco el juego que hago”.

¿”A las Criaturas…”? ¿”Alas Criaturas…”?
“Yo siempre estoy dibujando y escribiendo, y a veces pasa que surge, se puede ver un libro, como que el libro aparece. En el caso de “A las criaturas, una conversación con las palabras” algunas publicaciones, algunos dibujos yo ya los venía publicando en Instagram, en las redes sociales y en un momento vi que podía haber un hilo conductor entre ellos. Un libro tiene que tener una justificación, un hilo, un hilo conductor, algo que una en todo caso, esas imágenes. Y así fue surgiendo”, cuenta el autor, “hace tiempo que vengo siempre trabajando el tema de las palabras, el sentido, la música. La poesía es un poco eso, ¿no?, y las palabras son criaturas que tienen su propia voz y su propia música. Las palabras existen y nosotros nos valemos de ellas, tienen como una vida propia y tal vez escribir es escuchar esa vida propia de las palabras, más que intentar retorcerlas para decir tanto lo que uno quiere, se trata más de dialogar con ellas, con sus posibles sentidos, con sus resonancias. ‘Criatura’ se refiere a todo ser viviente y ahí está el juego de toda la resonancia que puede tener un solo término . En el título : “A las criaturas…” en la tapa del libro, “Alas” está pintado de un color que puede llevar a entender “Alas Criaturas” , después de todo las palabras son un poco pájaros”.

“Trato de que cada clase sea un encuentro poético, los niños y las niñas tienen estructura de artistas“
Pablo cuenta sobre su tarea como docente: “siempre trató de hacer que cada clase sea un encuentro poético, un encuentro donde juntos tratamos de explorar las cuestiones creativas y también una forma de ser un intruso, ¿no?, porque los niños y las niñas son artistas, por lo menos tienen la estructura de un artista o lo que yo creo que es un artista: esta cosa de no separar tanto la realidad de la fantasía, de poder prestarse al juego de imaginación, de una forma de trabajar muy interesante, porque no especulan, no están pensando en el resultado, en el producto. Después, cuando vas creciendo y ya te convertís en un ilustrador, tal vez empezás a pensar en lo que queda bien, cómo va este color con el otro. Paradójicamente, cualquier niño, cualquier niña tira un color arriba de otro de cualquier manera y siempre queda bien, siempre queda expresivo, y yo creo que ahí la imagen, la plástica le regala una manera de reconocerles que ha sido buscada sin especulaciones, y esa forma de infancia a mí me seduce mucho y me sigue causando realmente un asombro y un deseo, ¿no?, de no olvidar eso, de dibujar un poco como cuando eras chico, no en cuanto a la imagen, porque sería absurdo hacerte un pequeño dibujando, pero sí en la impronta, en la pulsión de infancia que tiene el proceso de crear algo.”
“La palabra nunca es inocente, pero el motor de mi trabajo es más lúdico, es más de juego”
Brocha explica que su objetivo con sus libros no es dejar un mensaje: “a mí no me gustan esos libros que llevan mensajes, yo no escribo desde ese lugar. Por supuesto, la palabra, cuando uno habla, nunca es inocente , es imposible que no salga un contenido ideológico de lo que vos estás diciendo, pero el motor de mi trabajo es más lúdico, es más de juego. Me interesa más, como diría Susan Sontag en ‘Contra la interpretación’, donde habla de la erótica de las palabras, que más que buscar una interpretación, hay que buscar una erótica del arte, y yo trato de que cada libro, con las ilustraciones, con el texto, provoquen un viaje de los sentidos, de la intuición, del juego, después, bueno, por supuesto, uno juega en serio, como los niños, los niños juegan en serio, si no, sería arte por el arte, simplemente hacer piruetas con formas y colores, siempre va a aparecer a lo mejor algo pero si yo quisiera dar un mensaje sería como una soberbia de parte del escritor ¿quién soy yo para decir a lo demás, como tienen que vivir o que tienen que hacer?”.

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